

El terremoto ocurrió en el borde convergente entre la Placa de Nazca y la Placa Sudamericana. En la región en que tuvo lugar el terremoto las placas convergen a un ritmo de unos 80 mm/año. El terremoto estuvo caracterizado por un mecanismo focal de falla inversa causado por la subducción de la placa de Nazca por debajo de la placa Sudamericana. Las costas de Chile tienen una historia de grandes terremotos originados por esta frontera de placas, como el Terremoto de Valdivia de 1960, el más fuerte de la historia entre los registrados mediante sismógrafos, llegando a los 9,5 grados Richter. En tiempos más recientes, éste borde entre placas se desplazó durante el Terremoto de Tocopilla de 2007. Se estima que la zona de falla que se desplazó en éste terremoto tenía una longitud de 249 km de largo, y se encontraba inmediatamente al norte del segmento de 337 km que dio origen al terremoto de 1960.
Las ciudades grandes más devastadas fueron las de Concepción, Curicó, Talca y Rengo. La primera de ellas quedó aislada debido a la destrucción de las principales arterias viales de acceso, y al desprendimiento de una brecha del Puente Llacolén. Adicionalmente, el Puente Viejo quedó completamente destruido. Por su parte, las ciudades de Curicó, Talca, así como la mayor parte de las ciudades y pueblos aledaños (VII y VIII Regiones en general), sufrieron devastadores daños estructurales debido a que las antiguas y centenarias edificaciones de adobe no habían sufrido mayor daño en los anteriores terremotos de Valdivia en 1960 y Santiago en 1985 debido a su distancia.
En Santiago los edificios se sacudieron y algunos se derrumbaron. Se cerró la ruta 68 que conecta la ciudad de Valparaíso con Santiago por peligro de derrumbe. El terremoto de magnitud 8,8 provocó el colapso de las líneas telefónicas, por lo que era difícil confirmar los daños, junto con un apagón de todo el Sistema Interconectado Central (desde la III a X Regiones). Por consiguiente, los servidores de Internet localizados en Santiago o las ciudades afectadas dejaron de funcionar temporalmente. El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico de la costa oeste de Estados Unidos dijo que no esperaba que ocurriera un maremoto en el Pacífico estadounidense o Canadá, pero continuaría revisando la situación.
Un día después del seismo, la cifra de oficial de víctimas según el gobierno se elevaba hasta 711, calculándose en varias decenas las personas que todavía podían encontrarse atrapadas o fallecidas bajo los edificios afectados.
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, señaló también que habitantes en el archipiélago de Juan Fernández, situado en el Océano Pacífico, informaron que una ola de gran tamaño llegó, la cual arrasó con 3 kilómetros de costa dejando a 6 personas muertas y 11 desaparecidas. Una situación similar ocurrió en el balneario de Iloca y en el puerto de Talcahuano, donde una ola gigantesca se introdujo hasta el casco central de la ciudad portuaria, pocos minutos después del terremoto.
Fuentes oficiales cifraron el día después al desastre en medio millón el número de viviendas destruidas y en al menos otro millón y medio el de dañadas en alguna medida. En su primer mensaje a la población la presidenta Bachelet indicaba que el 80% de la población se había visto afectada en alguna medida por el suceso.
En Concepción, horas después del desastre se produjeron saqueos en distintos establecimientos, lo que llevó a la alcaldesa de la localidad Jacqueline Van Rysselberghe a demandar la actuación de los militares para resolver el caos que según ella existía en la ciudad.

EL ICONO DE ESTE TERREMOTO EL EDIFICIO DE CALLE TRISTANREALMENTE MAS QUE LA FUERZA DEL TERREMOTO
ESTO ES PRODUCTO DEL ERROR Y LA BURLA DE LAS EMPRESAS CONSTRUCTORAS
QUE VENDEN CASAS DE PAPEL
Y SI EL TERROMOTO NO FUE SUFICIENTE EL TSUNAMI FUE LO QUE ACABO CON LO POCO QUE HABIA QUEDADO EN PIEY SE LLEVO EL ALMA DE DE MUCHAS PERSONAS





























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